Aunque parezca obvio nunca está demás recordarlo: el calor también afecta a los perros y puede llegar a tener consecuencias muy graves. De hecho, se estima que 1 de cada 3 animales que sufre una subida repentina de la temperatura, muere. Por ello, hoy os hablamos del golpe de calor: qué es, cuáles son los síntomas, cómo actuar ante él y sobre todo, cómo prevenirlo.

El golpe de calor se produce cuando la temperatura interna del cuerpo sube en pocos minutos. Los perros no pueden regularla de la misma forma en que lo hacemos los humanos ya que carecen de glándulas sudoríparas extendidas por el cuerpo.  Las suyas se encuentran concentradas en las almohadillas de sus patas, por lo que al sentir que su temperatura está subiendo usan el «jadeo» para refrigerarse.

Podemos definir el golpe de calor como un trastorno grave que surge cuando el perro no puede expulsar más calor del que absorbe, superando su temperatura corporal y afectando al sistema nervioso central. Algunas de sus consecuencias pueden ser: pérdida corporal de azúcar y sales, hemorragia gastrointestinal, insuficiencia hepática, edema cerebral, entre otras. Si el perro está sufriendo un golpe de calor, bastan menos de 20 minutos para que pueda perder la vida.

Cómo prevenir un golpe de calor

  • Agua, agua y más agua. Siempre limpia, siempre fresca. Es una de las cosas básicas que debemos tener en cuenta, así como proporcionarle un lugar adecuado, ventilado, espacioso y con sombra. ¡Ojo! El pasado año, un perro se tiró de un balcón mientras sufría un golpe de calor.
  • Los paseos y las comidas es mejor hacerlos a primera y última hora del día. Si te lo llevas a la playa, intenta que tenga sombra y que se moje a menudo. Aún así también es aconsejable evitar las horas centrales del día.
  • No dejarlo solo dentro de un coche. Si viajas con él, enciende el aire acondicionado, haz paradas y refréscalo si notas que está muy nervioso o estresado.
  • Vigílalo en días de mucho calor y observa su comportamiento.
  • El pelo protege a los perros del calor. Si lo llevas a una peluquería canina evita que se lo dejen muy corto.
  • Presta especial atención a cachorros y perros ancianos.

Síntomas de un golpe de calor y cómo actuar ante él

La primera señal de que un perro puede estar sufriendo un golpe de calor es una respiración dificultosa y un exceso de jadeo. Si no se atiende a tiempo, los síntomas van a más. Entre ellos destacamos: aumento del ritmo cardíaco, falta considerable de fuerzas para moverse o levantarse, temblores musculares, coloración azulada de la piel a causa de la deficiente oxigenación de la sangre, mareos, vómitos y pérdida del conocimiento.

Ante el primer indicio lo importante es actuar con rapidez. Lo primero que tenemos que hacer es intentar bajarle la temperatura, de manera gradual, ya que si lo hacemos de golpe se puede provocar el efecto contrario: una hipotermia.

  • Refréscalo con agua templada (ni muy fría ni muy caliente), humedeciendo sobre todo el cuello y la cabeza.
  • No lo cubras completamente con toallas húmedas. Humedece sobre todo axilas, patas y cabeza.
  • Deja que beba agua, pero no en exceso. Poco a poco, mojándole la boca.
  • Cuando la respiración sea normal y el animal esté «más relajado», llévalo inmediatamente al veterinario ya que puede haber sufrido daños cerebrales imperceptibles en ese momento. Necesita estar bajo control y en observación médica.

Ante todo, más vale prevenir que curar. Si hace mucho calor y no puedes salir a pasear hasta que caiga la noche, también puedes ejercitar la mente de tu perro y jugar en casa, al fresquito 😉

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